Por qué las tiendas dan el salto
Las razones que más se repiten son de ecommerce puro: catálogos que crecen y necesitan filtros y colecciones automáticas, venta en varios países con precios y moneda local, venta mayorista, tienda física conectada o un checkout que convierta mejor. Shopify cubre todo eso de forma nativa con Search & Discovery, Markets, B2B, POS y Shopify Payments, y tiene un ecosistema de apps mucho más amplio.
Si tu web es sobre todo contenido y vendes poco, puede que no compense. Si la tienda es ya el centro del negocio, la migración suele quedarse corta en el calendario: cuanto más tarde, más contenido y más URLs que mover.
Qué datos se pueden mover y cuáles no
Squarespace permite exportar productos a CSV desde su panel de comercio, y también listas de clientes y pedidos. Revisa en su ayuda qué tipos de producto incluye cada exportación, porque no todos los formatos se exportan igual. Esos CSV no tienen la estructura que Shopify espera, así que hay que transformarlos: columnas, handles, variantes e imágenes.
Las contraseñas de los clientes no se migran en ninguna migración a Shopify. Además, las cuentas de cliente actuales de Shopify funcionan con email y código de un solo uso, sin contraseña, así que el cliente entra con su email sin tener que crear nada nuevo.
Las páginas y entradas de blog requieren más trabajo. La exportación de contenido de Squarespace está pensada para otros gestores de contenido y no encaja directamente con Shopify. Con pocas páginas se rehacen a mano; con un blog grande se procesa la exportación para importarla con un script o una app de migración.
- Productos y variantes: exportación CSV y transformación
- Clientes: se importan sin contraseña
- Pedidos históricos: con app de migración o script
- Páginas y blog: rehechos o importados por script
- Diseño: se construye de nuevo en Shopify
Variantes, opciones y datos extra
Shopify admite un máximo de 3 opciones por producto y hasta 2048 variantes. Si en Squarespace tenías productos con más combinaciones, hay que decidir cómo se reparten: dividir en varios productos, usar una opción menos o mover información a metacampos.
Los datos que en Squarespace estaban escritos en la descripción (composición, medidas, cuidados) conviene pasarlos a metacampos. Así el tema los muestra en su sitio, los filtros de Search & Discovery pueden usarlos y no dependes de que cada descripción esté escrita igual.
El diseño no se migra, se construye
Los temas de Squarespace no se pueden trasladar a Shopify. El diseño se rehace como un tema de Online Store 2.0, con secciones y bloques que tu equipo puede editar desde el editor sin tocar código. Es buen momento para corregir lo que no funcionaba: navegación, ficha de producto, carrito y versión móvil.
Si te gustaba la estética de tu web en Squarespace, se puede mantener la identidad visual. Lo que cambia es la estructura por dentro, que pasa a estar pensada para vender.
Conviene definir las secciones antes de diseñar: qué bloques necesita la portada, qué información lleva la ficha de producto, cómo se presentan las colecciones y qué páginas de contenido son de verdad necesarias. Un tema con las secciones justas es más rápido, más fácil de mantener y no obliga a instalar apps para cubrir huecos.
Pagos, impuestos y envíos
Los ajustes de la tienda no se migran: se configuran de nuevo en Shopify. Con Shopify Payments activas tarjetas y otros métodos de pago sin pasarela externa, y Shop Pay como pago acelerado. Si necesitas algún método concreto que no esté incluido, se añade con una app de pagos.
Revisa los impuestos con tu asesor y configura en Shopify cómo se muestran los precios (con o sin IVA incluido) y en qué países vendes. Los envíos se montan por zonas y tarifas; si quieres tarifas calculadas en tiempo real por tu transportista, vienen incluidas en Advanced y Plus; en los demás planes trabajarás con tarifas fijas, por peso o por importe.
Es buen momento para revisar también los emails transaccionales: confirmación de pedido, envío y devolución. Shopify los trae hechos, pero conviene adaptarlos al tono y la imagen de la marca.
URLs y redirecciones 301
Shopify usa una estructura de URLs fija: /products/ para productos, /collections/ para colecciones, /pages/ para páginas y /blogs/ para el blog. Las URLs de Squarespace casi nunca coinciden, así que hay que crear redirecciones 301 de cada URL antigua a la nueva. Sin ellas, Google pierde el rastro de las páginas que ya posicionaban y los enlaces externos dan error.
Haz el listado de URLs antes de tocar nada: sitemap de Squarespace, páginas con tráfico en Search Console y enlaces externos. Las redirecciones se cargan en el apartado de redirecciones de URL del admin de Shopify, una a una o importando un CSV.
Dominio, email y lanzamiento
Si el dominio está registrado en Squarespace, puedes transferirlo a Shopify o a otro registrador, o simplemente apuntar sus DNS a Shopify. Antes de cambiar nada, revisa si el email corporativo depende de ese dominio, para no cortar el correo el día del lanzamiento.
El orden recomendado: tienda montada y revisada en Shopify, prueba de compra real, redirecciones cargadas, cambio de dominio y comprobación en Search Console. Las primeras semanas vigila errores 404 y el tráfico orgánico de las páginas principales.
- Prueba de compra completa con varios métodos de pago
- Redirecciones 301 cargadas y comprobadas
- Dominio apuntando a Shopify y email verificado
- Sitemap nuevo enviado en Search Console
- Píxeles y analítica conectados
Preguntas frecuentes
¿Pierdo el posicionamiento al migrar de Squarespace a Shopify?
Si se hacen bien las redirecciones 301 y se mantienen títulos y contenidos de las páginas que posicionan, el impacto suele ser temporal. Sin redirecciones sí se pierde tráfico.
¿Puedo mantener mi dominio?
Sí. Puedes transferirlo o apuntar sus DNS a Shopify. Comprueba antes si el email corporativo depende de ese dominio.
¿Los clientes tendrán que crear una cuenta nueva?
No exactamente. Las contraseñas no se migran, pero las cuentas de Shopify funcionan con email y código de un solo uso, así que el cliente entra con su email.
¿Se puede copiar el diseño de Squarespace a Shopify?
No de forma directa. El tema se construye de nuevo en Shopify, aunque se puede mantener la identidad visual de la marca.
