Antes de empezar: inventario de la tienda
Antes de exportar nada, haz un inventario de lo que tiene la tienda actual: número de productos y variantes, tipos de opciones, campos personalizados, listas de precios, clientes, pedidos, páginas, blog, apps e integraciones con ERP, almacén o marketplaces. Ese inventario es el que decide el método de migración y te evita sorpresas a mitad de proyecto.
Es también el momento de limpiar. Productos descatalogados, categorías vacías o clientes de prueba no tienen por qué viajar a la nueva tienda.
Productos, opciones y modificadores
Aquí está la principal diferencia técnica. BigCommerce distingue entre opciones que generan variantes y modificadores que añaden información o precio sin crear variantes, y permite muchas combinaciones. Shopify admite un máximo de 3 opciones por producto y hasta 2048 variantes, así que hay que revisar los productos más complejos uno a uno.
Las soluciones habituales son tres: reagrupar opciones para no superar el límite, dividir un producto en varios relacionados o mover a metacampos lo que no necesita ser variante. Los modificadores tipo «texto para grabar» o «nota de regalo» se resuelven con propiedades de línea en el formulario del producto, que viajan con el pedido.
Los campos personalizados de BigCommerce pasan a metacampos de Shopify. Bien definidos, sirven para mostrar especificaciones en la ficha, para filtros con Search & Discovery y para que el equipo los edite desde el admin sin tocar el texto de la descripción.
Clientes, pedidos y listas de precios
Los clientes se importan con sus datos y direcciones, pero sin contraseña: ninguna migración a Shopify puede trasladarlas. Las cuentas de cliente actuales de Shopify funcionan con email y código de un solo uso, así que no hace falta que el cliente cree una contraseña nueva.
Los pedidos históricos se migran con una app de migración o con un script vía API, para que el cliente vea su historial y tú no pierdas datos para informes. Si trabajabas con grupos de clientes y precios por grupo, en Shopify se resuelve con B2B nativo: hasta 3 catálogos en Basic, Grow y Advanced, y sin límite en Plus.
- Clientes con direcciones, sin contraseñas
- Pedidos históricos por app o API
- Grupos de clientes a empresas y catálogos B2B
- Campos personalizados a metacampos
- Cupones y reglas de descuento revisados uno a uno
Integraciones y apps
Cada app o integración de BigCommerce necesita su equivalente en Shopify. Algunos ERP y herramientas de logística tienen conector para ambas plataformas; otros obligan a cambiar de proveedor o a desarrollar una integración propia. Revisa esto al principio, porque es lo que más puede alargar un proyecto.
Antes de instalar apps, comprueba qué resuelve Shopify de forma nativa: Flow para automatizaciones, Bundles para packs, Markets para internacional, Shopify Messaging para emails de carrito abandonado y bienvenida. Menos apps significa una tienda más rápida y menos cuotas mensuales.
URLs y redirecciones 301
BigCommerce permite URLs bastante libres para productos y categorías. Shopify usa una estructura fija con /products/, /collections/, /pages/ y /blogs/. Eso obliga a crear una redirección 301 para cada URL que tenga tráfico o enlaces.
Saca el listado de URLs del sitemap actual, cruza con Search Console para identificar las que más tráfico traen y prepara el mapa de redirecciones en una hoja de cálculo. Shopify permite importarlas por CSV desde el apartado de redirecciones de URL del admin. Conserva también los títulos y meta descripciones de las páginas que posicionan.
Diseño y lanzamiento
Los temas de BigCommerce no se pueden usar en Shopify. El diseño se construye como tema de Online Store 2.0, con secciones editables. Puedes mantener la identidad visual y aprovechar para mejorar ficha de producto, colecciones y carrito.
Lanza con una tienda probada: compras reales con cada método de pago, impuestos y envíos revisados, emails transaccionales personalizados, redirecciones comprobadas y analítica conectada. Después vigila los errores 404 y el tráfico orgánico durante las primeras semanas.
Planifica también la sincronización de pedidos del último momento. Entre la última exportación y el cambio de dominio la tienda antigua puede seguir recibiendo compras, así que conviene hacer una importación final de pedidos y clientes nuevos justo antes de apuntar el dominio a Shopify.
Errores habituales en esta migración
El más frecuente es subestimar los productos complejos. Una tienda con muchos modificadores y reglas de precio puede necesitar más trabajo de modelado que todo el resto de la migración junto. Conviene resolver esos casos primero, con unos pocos productos de prueba, antes de importar el catálogo completo.
El segundo es replicar en Shopify la misma colección de apps que había en BigCommerce. Muchas de esas apps cubrían funciones que Shopify ya trae, y otras se pueden sustituir por pequeños desarrollos en el tema. El tercero es olvidar las URLs de las imágenes y los archivos descargables enlazados desde fuera, como fichas técnicas en PDF que reciben tráfico.
- Probar primero los productos más complejos
- No replicar apps sin revisar lo nativo
- Incluir PDFs y archivos enlazados en el mapa de URLs
- Hacer una importación final de pedidos antes del cambio
Preguntas frecuentes
¿Se pueden migrar los pedidos antiguos de BigCommerce?
Sí, con una app de migración o un script vía API. Así el cliente ve su historial y conservas los datos para informes.
¿Qué pasa si tengo productos con más de 3 opciones?
Shopify admite hasta 3 opciones por producto. Se reagrupan opciones, se divide el producto o se mueve información a metacampos o a propiedades de línea.
¿Los clientes tendrán que crear una contraseña nueva?
No. Las contraseñas no se migran, pero las cuentas de Shopify funcionan con email y código de un solo uso, así que el cliente entra solo con su email.
¿Perderé posicionamiento en Google?
Con un mapa de redirecciones 301 completo y los contenidos de las páginas que posicionan intactos, el impacto suele ser pequeño y temporal.
