Costes recurrentes y costes puntuales
Lo primero es distinguir dos tipos de gasto. Los recurrentes se pagan cada mes o cada año mientras la tienda esté abierta: el plan de Shopify, las apps de suscripción, el dominio y las comisiones de cada venta. Los puntuales se pagan una vez: el diseño y desarrollo, la compra de un tema de pago, la migración desde otra plataforma o la configuración inicial.
Cuando compares presupuestos, ponlos en la misma escala. Una opción barata al principio puede salir cara si te obliga a pagar varias apps cada mes; una inversión inicial mayor puede reducir esas suscripciones si resuelve funciones en el propio tema.
Hay además gastos pequeños que conviene no olvidar: el dominio, que puedes comprar a través de Shopify o en cualquier registrador y conectarlo a la tienda; el correo profesional, que Shopify no incluye como buzón completo y suele contratarse aparte; y herramientas externas que ya uses, como la de facturación o la de atención al cliente.
El plan de Shopify
Shopify tiene varios planes con distintas funciones, número de cuentas de equipo, informes y condiciones de pago. Los precios cambian con el tiempo y según el periodo de facturación, así que consulta siempre la tabla actualizada en shopify.com/es/precios en lugar de fiarte de cifras publicadas en blogs.
La regla práctica es no sobredimensionar: empieza por el plan que cubre lo que necesitas hoy y sube cuando el volumen o las funciones lo justifiquen. Para marcas con mucho volumen, venta B2B o necesidades avanzadas de checkout existe Shopify Plus, que se negocia directamente con Shopify.
El tema: gratuito, de pago o a medida
Shopify ofrece temas gratuitos, como Dawn, que son una base sólida y bien mantenida. En la Theme Store también hay temas de pago, que se compran una vez por tienda e incluyen actualizaciones y soporte de su desarrollador. Y existe la opción de un tema desarrollado a medida para tu marca y tu catálogo.
El tema influye en el coste más allá de su precio. Un tema genérico puede necesitar apps para cubrir lo que le falta, y personalizarlo mucho tiene su propio coste de desarrollo. Un tema a medida suele requerir más inversión inicial, pero puede incluir solo lo que usas y reducir dependencias.
- Tema gratuito: sin coste de licencia, diseño compartido con muchas tiendas.
- Tema de pago: pago único por tienda, más funciones de serie.
- Tema a medida: inversión de desarrollo, hecho para tu caso.
Apps: el coste que más se subestima
La Shopify App Store tiene apps gratuitas, de pago único y, sobre todo, de suscripción mensual. Reseñas, filtros avanzados, suscripciones, fidelización, traducciones o email marketing suelen ser apps de pago, y su precio a menudo sube según el número de pedidos o de contactos.
Antes de cerrar el presupuesto, haz una lista de cada función que necesitas y decide si la cubre Shopify de serie, el tema, una app o un desarrollo propio. Shopify incluye cada vez más funciones nativas, como Shopify Markets, Shopify Flow o la app Search & Discovery, así que conviene revisar qué está ya incluido antes de pagar por ello.
Pasarela de pago y comisiones
Cada venta tiene un coste de procesamiento. Con Shopify Payments, disponible en España, pagas una comisión por transacción que depende de tu plan. Si usas una pasarela externa en lugar de Shopify Payments, además de la comisión de esa pasarela Shopify puede cobrar una comisión adicional por transacción, también según el plan.
Métodos como PayPal, Bizum a través de proveedores compatibles o el pago aplazado tienen sus propias condiciones. Las tarifas exactas de Shopify están en shopify.com/es/precios; las de cada proveedor externo, en su web. Calcula este coste sobre tu facturación prevista, porque a partir de cierto volumen pesa más que el propio plan.
Desarrollo, migración y puesta en marcha
El desarrollo es la partida más variable. Lo que más mueve el precio es el alcance: diseño propio o adaptación de un tema, número de plantillas distintas (inicio, producto, colección, páginas de marca), funciones a medida, integraciones con ERP, almacén o facturación, e idiomas y mercados.
Si vienes de otra plataforma, la migración añade trabajo: exportar y limpiar productos, variantes, clientes y pedidos, mapear URL y crear redirecciones, y revisar que todo cuadra antes de publicar. Cuanto más desordenados estén los datos de origen, más tiempo lleva.
- Alcance del diseño y número de plantillas.
- Funciones a medida e integraciones con otros sistemas.
- Volumen y estado de los datos a migrar.
- Idiomas, mercados y contenido que hay que preparar.
Mantenimiento y cómo comparar presupuestos
Shopify mantiene la plataforma, pero tu tienda sigue necesitando atención: cambios de diseño, nuevas secciones, revisión de apps, mejoras de velocidad o campañas. Puedes hacerlo con tu equipo, contratar horas cuando las necesites o tener un plan de mantenimiento con una agencia.
Para comparar propuestas, pide que detallen qué incluye cada una: plantillas, funciones, integraciones, migración, formación, soporte tras publicar y propiedad del código. Un precio sin alcance escrito no se puede comparar con nada. En Weblineo cada propuesta lleva precio cerrado según el alcance e incluye formación y 30 días de acompañamiento tras publicar; el detalle está en el servicio de desarrollo Shopify.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta Shopify al mes?
Depende del plan y del periodo de facturación. Los precios actualizados están siempre en shopify.com/es/precios. A esa cuota hay que sumar las apps de pago y las comisiones por venta.
¿Necesito pagar un tema para empezar?
No. Los temas gratuitos de Shopify son una base sólida. Un tema de pago o uno a medida tiene sentido cuando necesitas funciones o un diseño que el gratuito no cubre sin muchas apps o ajustes.
¿Hay que pagar comisión por venta en Shopify?
Sí, siempre hay un coste de procesamiento del pago. Con Shopify Payments pagas su comisión; con pasarelas externas, la de la pasarela y, según el plan, una comisión adicional de Shopify.
¿Shopify Plus es solo para tiendas muy grandes?
Está pensado para marcas con mucho volumen o necesidades avanzadas, como venta B2B, más control del checkout o automatizaciones. Su precio se acuerda con Shopify, así que la forma de saber si te compensa es consultarlo con ellos o con un partner.
¿Qué hace que un proyecto Shopify cueste más?
Sobre todo el alcance: diseño propio, número de plantillas, funciones a medida, integraciones con otros sistemas, migración de datos y número de idiomas o mercados.
